jueves, 22 de diciembre de 2016

Palabras de Miguel Davíd sobre PNT.


ESPECULACIONES INICIALES




 Sobre las fotografías.

¿Por qué capto imágenes?
                                  
¿Por intentar inmortalizarme?  ¿…?



Hace unos años y tras la lectura de un estudio de La Caverna de Platón… comienzo con el proyecto “P N T ”.  


El canto final de la empresa, lo resumo, como si de una utopía, un sueño, se tratase, en:Y a pesar de las sombras y de las crisis existenciales, encontraremos La Luz ”.


Con el paso del tiempo… La Crisis… la evolución lógica… las imágenes mutaron a más abstractas. De la figuración… al conceptualismo. De la representación… a la abstracción.


Desde el inicio al desenlace, mientras deambulo  buscando La Luz, la exposición es una sucesión de metafóricas imágenes, en las que intentando, todavía, salir de la caverna, representan, entre otras,  simbólicos pasillos, tenebrosos aposentos y tupidos escenarios.
           

Una amalgama de imágenes que es un devaneo de figuras. Un retozo visual. Una recreación de luces, de sombras. Un juego de confabulación. Según Mauricio Molina, “La fotografía tiene un doble juego: mostrar y ocultar”. Y este doble juego me encanta y me siento cautivado por él. Al tiempo que muestro el objeto real a través de mi percepción, oculto su verdadero significado.

Una de las características que definen la fotografía, desde tiempos inmemorables, es la de representar la realidad… en mis fotos… ¿represento la realidad? ¿…?  

En esta percepción subjetiva he llegado a la conclusión, que cualquier forma irreconocible y que no encaja con ninguna figura identificable, hace que el espectador intente psíquicamente darle un parecido con algún molde “registrado” en su cerebro. Este hecho hace que se vea obligado a “inventar” figuras y objetos reconocibles. De acuerdo con mi teoría, y sobre todo con la teoría de C. Einstein, en la que me baso, cualquier acto de visión convoca y atrae un archivo de sensaciones y experiencias acumuladas que sirven para paliar la insuficiente ”realidad”. Lo que finaliza siendo un interesante, ameno y sugestivo esparcimiento de adivinanzas,  donde los procesos psíquicos son activados por la percepción óptica. “De lo que se trata es del funcionamiento de los procesos inconscientes en el interior de la experiencia”. Sartre. “El acto de la imaginación es un acto mágico”. Deseos. Fantasías.


Y todo ello, como dice Rafa Prats Estableciendo frecuentes contrastes entre literarios y plásticos, entre las luces y las sombras, capaces de promover una estética para la reflexión. Entre el blanco y el negro –cromática gama de grises-, las luces y las sombras -contrastes rotundos, contrastes sutiles-, espacios abiertos e íntimos, en los que es posible reflexionar, incluso, sobre la naturaleza misma del hecho fotográfico frente a la de otros medios artísticos.


Y si a pesar de todo “no significa nada”, pues quedará como un divertimento,  un mero juego de luces y sombras… de formas. Un juego como cuando era niño y en la playa retozaba con el agua y la arena, encontrando de cuando en cuando una concha, algún caparazón… dejando la profundidad y el misterio de la fotografía sumergido en los enigmas del océano.

Y La Luz acabó desvaneciéndose… disipándose… pienso que ni siquiera llegué de forma suave a acariciarla.




Es un trabajo realizado con carretes “Kodak T-Max 100” en blanco y negro, las imágenes han sido posteriormente reveladas con el proceso clásico de productos químicos, papel baritado de sales de plata. Como apunta Rafael Prats “…  sigue fiel al blanco y negro, a su cámara analógica y al acto íntimo del revelado en su laboratorio…”




                                                                                             miguel   david



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